domingo, octubre 22, 2006

MATERIAL DE DERRIBO (Poema en construcción)



Fueron 20 toneladas
de hierro y maquinaria.
Más de 500 caballos
de cólera divina,
con un brutal ariete
echaron la puerta abajo
y se comieron nuestro hogar
a grandes cucharadas
de retroexcavadora.

Dejaron expuestas
al escarnio público
el impudor de aquellas
paredes desnudas.
La cartesiana división
de tabiques abstractos
que Mondrian envidiara
tan bien delimitados
por las múltiples capas
del papel pintado.

Un armario de baño,
que flota absurdo en el vacío
adherido a un lienzo de azulejo,
reflejaba en su espejo
reseco para siempre
la fachada ufana de la casa vecina.

Un portarrollos
todavía resistía
y aún ondeaba
su irónica bandera blanca
flameando desvergonzada
nuestra derrota al viento.

Se leía en cada recta
la sangrante cicatriz
y el dolor fantasma
de cada habitación,
los huesos astillados
del parquet
del suelo inexistente
que pisaron tus pies
(hmm, tarima flotante
a eso se refería
el vendedor agorero)

Estruendoso
el monstruo monstruoso
con su furia
deja hueco
a otra casa,
a otro hogar,
a otra familia
que quizás tenga más suerte
que nosotros.

Dicen las malas lenguas
del vecindario
que me han visto cada noche
colarme en esa obra
a revolver los escombros;
solitario,
desesperado,
a oscuras,
en busca de un rescoldo
que quedase enterrado.

11 comentarios:

  1. ¿Encontraste el rescoldo?

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  2. "MATERIAL DE DERRIBO
    (Poema en construcción)"

    A mi el entrecomillado me parece un excelente poema.

    Al resto del poema tal vez deberias buscarle otro título porque no parece que este en construcción. Esta bastanta sólido y bien definido, ¿no?
    Salu2

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  3. Me suena este poema... aunque por escrito se aprecia mejor la fuerza que tienen muchas de sus imágenes

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  4. A mí me han caído varios cascotes encima (perdón, quería decir versos9 y se me han quedado grabados. Rapidito, vete dándome el nombre de tu aseguradora, que te voy a plantar una demanda que vas a ver

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  5. Oye, no seras por casualidad de Barcelona, ¿no?, y del barrio del CARMELO, es que no sabes como me suena eso de rebuscar entre cascotes, la ruina, las fotos rotas mezcladas con yeso y pena, AH! lo del parquet flotante, otra vez esa ironía tan peculiar tuya ( provoca una sonrisa-mueca totalmente ambivalente...).Saludos.

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  6. y se la comió a cucharadas de retro-excavadora...

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  7. "reflejaba en su espejo
    reseco para siempre
    la fachada ufana de la casa vecina"..., recuerdo que te hice algún comentario sobre estos versos. Algo no me cuadraba. Ahora no sé exactamente el qué.

    Como el día en que te lo oí por vez primera, me resulta divertidamente patético.

    MUY BUENO.

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  8. lunarroja, si quedaba algún rescoldo en aquel solar estará enterrado bajo toneladas de hormigón porque ya van por la cuarta planta y están a punto de cubrir aguas. Si encontré algún rescoldo o no antes de que la máquina que hace glopita-glopita empezase a vomitar lo dejaremos para otro poema.

    javier lópez, yo también soy clemente con el título, quizás lo único que se salva. (estarás harto de chistes fáciles como este, no se volverá a repetir)

    jugador, no sólo es material de derribo sino que también es reciclado.

    detective, si tu retiras la demanda yo no digo nada de tu licencia caducada. La lista de delitos perseguibles que se desprende de tu blog es interminable.

    nancicomansi, siempre sentí un temblor subterráneo que desestabiliza mis pies. Será que por aqui debajo también socavan un metrotren.

    doppel-dobbel, ¿envidias la voracidad de la retro-excavadora? No sé porque me recuerdo de algo que escribiste sobre comidas y placeres.

    ana, te rechinaba una rima "siempre" con "casa de enfrente". Lo cambié siguiendo tu consejo pero aún así hay muchas cosas que todavía no me cuadran. ¿Será por eso que esta en construcción?

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  9. Parezme haber visto esi armario colgando una vez que sucumbi a la inexorable vocación de jubilauta miraobres... quedanos mucho pa jubilanos gordo

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  10. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  11. berto, quién nos diera una excavadora el día antes de jubilarnos. Una vez que te han dado el reloj de oro, con un puro entre los dientes y los licores de la cena de despedida calentando el ánimo.Meter primera, gritar Towanda y hacer para la empresa el último trabajo.

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